Mozart, y Brahms, y Corelli, está protagonizado por Tomás, un joven que junto a sus amigos ha cambiado las clases por la Casa de Campo, donde pasa las mañanas junto a un funcionario que tampoco quiere saber nada de su despacho y que, al igual que ellos, prefiere pasar las horas muertas contemplando a las prostitutas.
El relato, así contado, suena curioso. Vemos, de nuevo, que Almudena nos plantea adolescentes poco habituales. Siempre quiere plantear temas complejos. Sin embargo, al conocer a Tomás, nos damos cuenta que no nos habla de prostitución, nos habla de MÚSICA.
El pequeño Tomás enseñará a todos que en la vida, el que menos experto parece, el más tonto, el más ingenuo, puede ser el que más sabe realmente, porque en la vida todo es música y de eso Tomás sabe mucho.
Este relato plantea:
- la dificultad de los complejos,
-la vocación por la música,
- el esfuerzo por lo que amamos, como en su caso la música,
y como esto es lo que nos puede salvar de la mediocridad.
Los comentarios críticos sobre una sociedad injusta están representados por Adolfo, el funcionario que es un esteta, que "tiene el mal de la belleza" ( mi favorito) .
Y vosotros, "estimados lectores". ¿ qué decis de todo esto?




