
" y fue entonces, en ese momento , cuando se cayó el cuadro.
A mí siempre me ha sorprendido el asunto ese de los cuadros. Están colgados durante años, después, sin que pase nada, zas, al suelo, se caen. Están ahí, colgados del clavo, nadie les dice nada, pero ellos, en cierto momento, zas, se caen al suelo, como piedras. En el silencio más absoluto, zas, con todo inmóvil a su alrededor, ni tan siquiera una mosca que se mueva, y ellos, zas. No hay una causa ¿ por qué precisamente en ese instante? No se sabe. Zas. ¿ Qué es lo que le sucede a un clavo para que decida que ya no puede más? ¿ Tiene él también un alma, el pobrecillo? ¿ Toma deisiones? Habló largamente sobre el tema del cuadro ( ...)
Cuando se cae un cuadro. Cuando despiertas una mañana y ya no la amas. Cuando abres el periódico y lees que ha estallado la guerra. Cuando ves un tren y decides que tienes que largarte en él. Cuando te miras en el espejo y te das cuanta de que eres viejo. Cuando en mitad del océano, Novecento levantó la mirada de su plato y me dijo: " En Nueva York, dentro de tres días, bajaré de este barco" "