BIENVENIDOS AL CLUB DE LECTURA DEL IES J.RODRIGO DE MADRID

Uno es dueño de grandes ideales y de pequeñas lecturas, y las pequeñas lecturas nos definen tanto como nuestros grandes ideales. L. G. Montero



martes, 4 de noviembre de 2014

Receta de verano : madurez entre fogones.



En es libro de cuentos cada relato trata sobre las emociones que se viven durante la adolescencia. Dice la propia autora que "Necesitaba poner a los personajes en una situación que les sobrepase, que les resulte complicado entender, que se vean obligados a superar y a pasar de la adolescencia a la madurez.
En "receta de verano" sucede algo así. Nuestra protagonista Maite, vive una experiencia familiar durísima, demostrando ser la más madura de su familia, llorando entre fogones y descubriendo la vida y el amor si saber cómo se debe encajar todo eso, porque nadie se lo explica. Es mi personaje favorito del libro. Yo también aprendí a cocinar muy pronto por necesidad y tengo que confesaros que ésta es una de mis señas de identidad, de la que no me gustaría renunciar nunca. 
Es un relato triste pero optimista, de reafirmación de la vida, al pasar de Maite a Teresa. 

¿ QUÉ ES LO QUE MÁS TE HA GUSTADO DE ESTA HISTORIA? 




17 comentarios:

David vicente dijo...

Esta historia ha sido la que más me ha marcado,ya q no es fácil ver a una persona en estado vegetal y menos aún si es tu padre.Lo que vive Maite dia a dia es de una dureza extrema,ver a tu padre que ni puede hablarte,y como dice ella "ya no es mi padre,o por lo menos no el de antes" esa frase la remarca mucho durante la historia sobre todo al principio donde ella se ve mas sola y donde no entiende nada de la vida.
Quitando lo más duro de esta historia lo que más me ha gustado ha sido como Maite poco a poco va encontrando el amor en personas como Rober(el mecánico que la conoce desde que es niña),David su amor de toda la vida que cuando esta con él no es como pensaba y Miguel el chico del mercado que se podria decir que mas la marcó a ella.
Lo que también me llamo mucho la atención,es como cambia de nombre cuando se encuentra por segunda vez con Miguel en el paso de cebra que dice:"Yo me llamo Teresa",ese cambio de nombre yo lo entiendo como que a partir de ahi su vida es otra distinta y pasa de ser una ñiña a ser una mujer adulta.
P.d. La continuidad y perseverancia con la que trata de hacer el pudin una vez tras otra,en mi opinión hace relación a la vida;la perseverancia y la continuidad con la que tienes que tratar a la vida para que te salgan bien las cosas.

MArian Gomez dijo...

David, estoy completamente de acuerdo contigo. Esta es mi historia favorita también.
Una metáfora de la vida la perseverancia del pudin. Genial David!!!

Eva Pérez dijo...

A mi lo que me ha gustado de esta historia es que la protagonista siendo tan joven la vida la ha puesto a prueba y ella va superando todas las barreras, por ejemplo cuidar de su padre inmóvil en una cama, al principio le aseaba con su madre pero luego ya lo hacía ella sola, también darle de comer y hacerle compañía aunque él no supiera que le estaba atendiendo.
También aprendió a cocinar sola, cometiendo errores, pero nunca tiro la toalla, cada vez que le salia mal, le daba mas fuerzas para otro día intentarlo de nuevo.
Era madura mucho más que su hermana mayor, pero todo lo que le sucedió le hizo mas mujer que su hermana aunque fuera más pequeña.
Todo un ejemplo de superación y ejemplo a seguir por muchos, sin ninguna duda.

Lucia Torres dijo...

Esta historia me ha sorprendido mucho ya que nos cuenta la historia de un chica de diez y siete años (Mayte)que cambia su forma de vivir, ayuda a su madre con la casa, y con sus dos hermanos pequeños después de que su padre sufriera un accidente laboral y quedara en estado vegetativo. Mayte sufre día tras día al ver que su padre ya no es el que era, al ver que no la recuerda e incluso se le ocurrió aprender a cocinar para prepararle a su padre su plato preferido, y tras muchos intentos lo consiguió, pero su padre se comió ese plato de comida como cualquier otro, fue ahí cuando Mayte se dio cuenta de que su padre no siente nada, ni va a volver a sentirlo.
Me llama mucho la atención como Mayte tiene que cambiar completamente su forma de vivir por el revés tan grande que le ha dado la vida.
Aunque me sorprenda también he de decir que me siento muy identificada con ella

MArian Gomez dijo...

Lucía, eso es lo que suele pasar con la literatura. Que encontramos almas gemelas, personajes en los que nos vemos reflejados. Y así muchas veces somos capaces de entendernos mejor a nosotros mismos.
Es la finalidad de la lectura.

Oscar Barbacil dijo...

Es uno de los cuentos que más me ha gustado. Es un gran ejemplo e auto superación, porque a pesar de ser joven y tener tantos problemas aprende a hacer las cosas por si sola y aunque fallara lo volvía a hacer y jamás se rindió.
Es un buen ejemplo para saber que por muchos problemas que tengas a base de intentarlo los puedes superar.

Beatriz Alvarez Martin-Mora dijo...

Almudena grandes nos habla sobre una chica que tiene que ir superando barreras y por muchas veces que a fallado no a tirado la toalla. Lo que mas me gusta de esta historia es que es un gran ejemplo para las personas que se rinden a la primera.

raul romero fernandez dijo...

A mí lo que más me ha gustado de esta historia es como cada persona ha podido seguir con normalidad su vida, como la madre encuentra un nuevo novio, María sigue como había estado siempre aunque ella no puede ver la situación delicada que se encuentra su padre aunque yo creo que si ella podría hacer algo por él lo haría sin ninguna pega, los dos jovenzuelos siguen estando como siempre trasteando y molestando a sus hermanas ya que ellos no se han enterado mucho de lo que le ocurrió a su padre y por qué se encuentra tumbado en una cama todo el día, aunque la que más ha cambiado ha sido Maite ya que encontramos en el cuento una evolución positiva abriéndose al mundo, pero centrada en los estudios y nos demuestra ella que ha cambiado mediante un budín que cada vez le salía mejor e incluso se cambia de nombre.

Ramiro Moreno dijo...

No me ha gustado ninguna parte en concreto de la historia; me ha gustado la historia en sí, cada detalle, por mínimo que fuera me ha conmovido.
Cuando he empezado a leerla no he podido parar. Me he metido dentro de la historia, he sentido que estaba viviendo esa situación de angustia y malestar que siente Maite, y he sentido esa impotencia de no poder hacer nada al respecto para ayudarla. No quiero ni imaginarme como seria mi vida al levantarme cada mañana y ver a mi padre, o mejor dicho, lo que una vez fue mi padre, quieto, sin hacer más ruido que el día anterior e incapaz de valerse por sí mismo; preparar la comida para 4 personas (en mi caso), cuidar de mi hermano y vivir cada día a contrarreloj sabiendo que al día siguiente vas a encontrarte la misma situación incapaz de cambiarla.
Sufrí al ver como Maite intenta que su padre vuelva a sonreír, vuelva a recordar a su familia y las cosas que le gustaban, cocinando su plato preferido cada día, mejorando cada vez hasta que al final lo consigue y todo esfuerzo ha sido inútil porque tu padre ya no es tu padre y es incapaz de reconocer las cosas que una vez le identificaron como ello.
En cuanto al tema del amor en lo que se refiere, Maite, tiene dudas sobre las personas que le quieren y las personas que le gustan. Y se da cuenta de que aquellas personas que han estado en todo momento a su lado y que siempre le han querido, como es el caso de Rober, son el tipo de personas con las que quiere estar aunque su amor sea prácticamente imposible.

fernando llavero dijo...

Lo que mas me ha gustado sin duda es cuando Maite aprende a hacer la receta con la que cree, que su padre mejorará y todo volverá a ser como antes. Ya que en la historia se da a entender que Maite no acepta la realidad que tiene que vivir su familia : cuidar de su padre que despues de un accidente se queda invalido, ayuda a su madre para que pueda conseguir un trabajo que es cuando la madre la enseña la receta.
Me ha gustado porque es como una metafora que si te esfuerzas y crees en algo seras capaz de hacerlo por muy difícil que parezca de primeras, tambien la receta le da esperanzas a Maite de que su padre mejorara eso es un factor clave para que se esfuerce a un más.

Iván Caballero Vázquez dijo...

Me ha llamado mucho la atención la figura de su padre en esta historia. Es el personaje que tal vez, mejor actúa respecto al tema, porque tener a un ser querido en ese estado es durísimo, pero hay que afrontarlo y vivir con ello, y ella lo hace a su manera, tratándole con amor, contándole su día a día y esforzándose por tener esperanzas.
La parte "amorosa" de este relato no me gusta como ha sido llevada, tal vez porque han sido amores tontos y no han tenido mucho sentido a mi parecer, y que más bien, en vez de considerarse fruto del amor, es más fruto de la incertidumbre de su futuro, porque como muchos adolescentes, se siente perdida en muchos sentidos, punto que a mi parecer está muy bien llevado.
Un detalle, que tal vez no destaque mucho, pero que a mi parecer ha sido muy bueno, es la relación del desarrollo de su vida, cómo afronta los problemas, y cuales son esos problemas, con el plato favorito de su padre, que consigue elaborarlo cada vez de una manera, llegando a conseguirlo una vez que ya va teniendo las cosas claras.

clara fuentes dijo...

Esta historia me ha impresionado mucho por su protagonista Maite, la he tenido que leer de tirón porque me gustaba como cuidaba de su padre después de tener ese horrible accidente.
La madurez que demuestra cocinando para sus hermanos y su madre, e intentando preparar el plato favorito de su padre para ver si logra salir del estado vegetal que se encuentra
En cuanto a su estado emocional, respecto al amor y al sexo creo que es propio de una chica de su edad, que idealiza el amor, y por Rober siente atracción que no sabe explicar
Su madre me parece un poco egoísta en su comportamiento igual que su hermana es superficial.
Cuando consigue la receta, y se la da a probar a su padre, creyendo que se acordara del sabor, Maite se derrumba porque nada va a cambiar en el, y le hace sentirse huérfana y sola.
Teresa, como decide llamarse cuando cumple dieciocho años es mi personaje favorito, me gusta el amor y dedicación hacia su padre

Monica Gonzalez dijo...

Lo que más me ha impresionado es el final. Maite pasa todo el relato haciendo una y otra vez el plato preferido de su padre y, a pesar de que la sale mal lo sigue repitiendo. Cuando por fin consigue que la salga bien se lo da con la esperanza de que el muestre el mínimo signo de que va a mejorar, de que ahí, dentro de ese cuerpo sigue estando su padre, pero no es así. El padre reacciona como si estuviese comiendo cualquier cosa y no reconoce nisiquiera su plato favorito que a Maite la ha costado tanto hacer y ha conseguido con tanta perseverancia.
Segun lo estaba leyendo, deseaba que el padre reaccionase de alguna forma, pero me gusta que Almudena Grandes sea tan realista, tanto en este como en el resto de relatos. Aunque es muy triste, la vida es así y cuando en tu familia pasa algo que la cambia tanto y que es totalmente irreversible no te queda otra que madurar y seguir adelante. Al principio Maite no paraba de quejarse y mantenía las esperanzas de que la situación mejorase, como cualquier adolescente haría en un caso así, pero a medida que el relato avanza a Maite le pasan tantas cosas (conoce al novio de su madre, descubre sentimientos nuevos con Rober, el hombre del supermercado, etc) que no la queda más remedio que madurar, y pasar de Maite a Teresa, aunque al principio no sepa bien que la pasa.
En conclusión, el relato refleja muy bien lo difícil que es para los adolescentes descubrir ciertas cosas sin saber bien que les pasa y para Maite más, que con la situación familiar que tiene consigue ir construyendo una vida propia sin dejar de atender las necesidades de su padre y ayudar a su madre.

Sergio López dijo...

Este relato es posiblemente el que más claro deja el paso de adolescencia a madurez, un camino lento y lleno de experiencias que a veces se acelera, viniendo de golpe, debido a un punto clave que no te permite otra opción. Cuando esto sucede, es decir, cuando algo te golpea tan fuerte que parece que la vida se acaba ahí, superándote, sólo hay una opción válida, la de sobreponerse. "Si la vida te da la espalda, tócale el culo", así que si un hecho te hunde en lo más profundo, hay que reinventarse y sacar la capacidad de superación propia.
Todo esto lo descubre la protagonista de la historia con su forzado camino a la madurez, ya que primero es Maite, una niña, y de un día para otro pasa a ser Teresa, una mujer.

carlota zamora dijo...

Lo que más me ha gustado de la historia a pesar de que sea lo más triste es el momento en el que Mayte con tan sólo 17 años se da cuenta de que por mucho que lo intente , su padre no va a volver, se destruyen todas sus esperanzas y comprende que su padre no va a ser el mismo que era antes del accidente que le dejó en estado vegetativo.
Esta historia me ha enseñado que por muchos golpes que recibas en la vida siempre tienes que levantarte porqué la Vida sigue y eso es lo que me ha llamado más la atención de la historia como "Teresa" Cambia completamente Su vida por el accidente de su Padre y como pasa de ser una niña a una mujer adulta .

Agnieszka Rodak dijo...

Me ha gustado este relato, quizás porque me he sentido bastante identificada con la protagonista. ¡Qué infantil es nuestro primer amor! Nos parece que es el ideal, el único, pero maduras y te das cuenta de que sería imposible.
Por otro lado, lo de aprender a cocinar, ha sido muy interesante. Al principio se siente uno obligado a hacerlo y no tiene ganas, pero luego ve que no es tan difícil y que resulta útil e incluso, divertido (al menos eso me pasa a mí). Me hizo reír, el fragmento en el que Maite dice que se le olvidó echar sal y se quedó sentada, "sonriendo como una boba".
El hecho de que el padre de Maite estuviera en ese estado me conmovió mucho, pues no consigo imaginarme dicha situación en mi familia. Tengo un aprecio y respeto grandísimos hacia mi padre y, sinceramente, no sé qué haría sin él. Esta es simplemente mi opinión, porque sé que existen casos en los que la relación entre padres e hijos no es muy buena, por así decirlo.

Elisa Roman dijo...

Esta historia ha sido la que más me ha gustado de todo el libro, ya que es la que más me ha movido por dentro. Creo que es durísimo tener la sensación de que tu padre ya no es el mismo y de que nunca lo va a ser. Llegar a tu casa cada día y tener que preparar comida para tu familia, cuidar a tu padre y además compaginar todo eso con los estudios, es demasiado para una chica tan joven. Pero con estas cosas son con las que realmente se madura y se crece, porque aprendes a afrontar los problemas y llevarlos por ti mismo.
Me parece un detalle muy bonito cuando Maite intenta cocinar bien el plato preferido de su padre si o si, para que tenga una razón para acordarse de algo de su vida de antes, y cuando lo consigue, su padre no recuerda nada, o simplemente no puede expresarlo, ya que su cuerpo ahora mismo es inútil. Maite se derrumba ya que no entiende por qué le tiene que pasar eso a él, ni por qué es todo tan difícil.

 
Copyright 2009 CLUB DE LECTURA. Powered by Blogger
Blogger Templates created by Deluxe Templates
Wordpress by Wpthemescreator